miércoles, 11 de septiembre de 2013

Y ese tic tac de mis dedos en tu espalda, dulce sensación.
 Mientras el fluir de este momento me envenena.
 Me causa un ardor interno que no consigo describir,
para que buscar palabras si simplemente se me ha pedido sentir.

Es el momento de quemar y de arder.
¿Para que sirve el miedo cuando no puedes temer?.
La precaución la deje atada,
es el momento de saltar sin alas.
Y que vuele o no, dependerá de mi aerodinámica sobre este papel,
 escribiendo sin sentido y sin vértigo tal vez.
Me desperté con una sonrisa y con otra dormiré.

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