Anoche decidiste volver a las andadas, maldita belleza inerte. Años y años y sigues ahí, candente y a la vez fría. Ahora que empiezo a pensar de otra forma, me doy cuenta de que no alumbras, maldita sea, tu no alumbras. Tu simplemente robas luz y la reflejas. ¿Así pensabas cautivarme?. Me tienes noches en vela pensando, me tienes, me tuviste y me tendrás.
Siempre ahí
siempre tuyo será,
mi maldito ego
te lo voy a regalar.
Escribo veneno, siento odio y a la vez opino. Extrañas combinaciones para una mente podrida y un corazón abandonado. Felicidades, siempre consigues lo que quieres, intenté huir, tenía la forma. Huí de ti, pero esperaste, sabías que volvería a caer. Y caí. La culpable no eres tu, soy yo. Se que soy yo, pero prefiero maldecirte que maldecirme. Pondré el botón en on de nuevo y ya veremos que nuevas me esperan
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