domingo, 30 de marzo de 2014

Nos convertimos en humo



Es verdad, es triste pero no deja de ser verdad. Somos recuerdos, vagos y transitorios, podríamos resumir una noche con un cruce de miradas con esa chica que nos ha cautivado en la barra de un bar. Pero después de eso, desaparecemos entre las manos del deseo, como humo en el aire. A veces podemos ser un humo mas denso, otras veces ni dejamos rastro de olor. Así me fui anoche, con la típica frase de: ¿Tienes fuego?. Me convertí en humo tras esa frase, exhale una calada de mi cigarro y me fui.

Es complicado decirle a alguien que te importó que se ha convertido en humo, que desapareció sin dejar rastro, hablaba de una chica en una barra de un bar, pero perfectamente podría ser un amigo que conocemos de la infancia, una novia con la que acabamos de romper una relación de mas de 2 años. Pero veámoslo de un modo positivo, ese humo como mismo se va puede volver, puede envolvernos o colocarnos. Dejarnos un olor que recordaremos para siempre o si es un vapor muy caliente una quemadura que nunca se nos irá. Esa es la historia de la vida, transcurre como un cigarro, cada instante es un cigarro y la vida es un cartón gigante lleno de cigarros. Algunos instantes se consumen mas rápido o más lento. Muchas veces una misma persona nos puede durar lo que nos dura uno de esos cigarros o simplemente lo que tardemos en encender el mechero. Lo más importante es tener claro que cuando un cigarro se apaga, vuelves a encenderte otro. 


Y no, no es una apología a convertirte en fumador, es una simple metáfora. Curiosa, además, ya que hay 2 cosas en común respecto a fumar y a vivir, que ambas nos acortan la vida. Obviamente el cigarro nos acorta la vida en sí, pero vamos que de esta vida no saldremos vivos, así que mejor disfrutar cada cigarro o cada momento como si fuera el último y dejemos de temer que va a pasar después de encenderlo. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Lucha

Luchamos contra nuestras decisiones, luchamos contra nuestro ego.

Cada día salimos para luchar, podría luchar por poner una sonrisa en tus labios pero aún no he conocido unos labios que necesiten que yo añada una sonrisa. Así que he decidido añadir mi experiencia en todos esos oídos/ojos que quieran escuchar. Felizmente me deposito en mis aposentos, luz tenue y triste sentimiento, he asesinado un nuevo día. He aprendido lo que es la valía y aún así no sabría como definirla. Extraño, hoy me siento completamente extraño, esperando ese avión que nunca llega y rezando porque la autopsia sea lenta. Fantaseo, simplemente fantaseo con luces de colores y este triste deseo.

domingo, 9 de marzo de 2014

Lucero



No te fíes del lucero que te guía tampoco del reflejo que la amistad de aquel que humo te vendía.

Desierto

Miro a mi alrededor, y me encuentro en un punto de inflexión. Un encuentro de decisiones, una desconexión permanente. Recorro con la mirada, desde mi pasado parando hasta mi presente, veo el camino recorrido y me siento extenuado, cansado, necesito un parada. Me paro a pensar en que estoy dispuesto a sacrificar, no ha sido una vez la que he saltado al vacío, ya son varias. Todo a mi alrededor ha parado de girar, nunca fui el centro del universo, pero amistades, ex-parejas y ex-amantes siempre estuvieron cerca. Ahora me veo alejado de todo, me toca observar y decidir, veo todos los caminos posibles y ninguna señal me marca por donde seguir.

Ahora decido visualizar, veo a muchas personas justo en el mismo punto en el que siempre han estado. ¿No se cansan de esa monotonía?. Trabajar, el fin de semana fiesta y relajarse con su pareja. Esa es su rutina, en cambio yo me veo todo el día buscando cosas nuevas que hacer, nuevas experiencias, nuevos proyectos.

Me encanta devorar, devoro información día a día, aprovecho cada proyecto para aprender, quizás sin darme cuenta acabo de encontrar mi camino, continuar viviendo enfrentándome a lo que tenga que venir. Cada nueva situación, cada nueva experiencia, cada nueva persona que pase cerca de mi. Soy simplemente un caminante, un caminante que tiene como finalidad seguir con su expedición.

Así, sin quererlo ni beberlo nació Expedición 1189, y apenas he pasado de la superficie de mis decisiones, apenas he conseguido plasmar un 1% de todas las ideas locas que pasan por mi mente, de todas las experiencias que he vivido y que aún me quedan por vivir.