viernes, 5 de julio de 2013

Desechos

[...]La tierra está quemada, ya no queda ningún rincón fértil donde plantar. La desconfianza ciega la mente de cada persona, las soluciones cada vez parecen más utópicas. El olor a podrido se hace permanente, es el encanto del lugar.

Unos pocos privilegiados siguen con sus haciendas y si despensa llena. Están bien abastecidos y esclavizan al resto para poder comer, la situación cada vez es más insostenible, pero siguen sin comenzar las revueltas sociales. La plebe sigue cegada y ven que la solución es esperar al milagro, a que todo vuelva a la normalidad. El miedo mantiene esta gran diferencia social, y los grandísimos afortunados... Esos cerdos arrogantes siguen abastecidos, siguen sin ningún tipo de problema.

Unos pocos siguen queriendo abandonar, probar suerte en otros lugares. ¿Pero que les asegura que el resto no sigue igual?. La violencia es simplemente un estado de enajenación mental que solo los perros de los grandes afortunados pueden ejercer impunes. Empieza una pequeña revolución. Impiden la información y la gente sigue alimentada por el miedo y la impotencia, siguen sin enfrentarse y los perros sin cerebros solo se alimentan de violencia. [...]

Comienza una nueva Era, la tierra sigue quemada, pero interiormente sigo ardiendo. Como una película de terror pienso llevarme por delante a todos los que pueda antes de caer.

"Paciente 1"



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