Momentos inexplicables, o difíciles de entender, son en ocasiones momentos en los que las bestia se apodera de mi. Revolución hormonal, el lado mas animal conquistando al sentimental.
Encender el coche, es un sinónimo de empezar a pensar. Las mejores ideas me han surgido conduciendo, es más está noche he tenido una idea. Pero no es de eso de lo que me apetece hablar, me apetece correr, arrancar el coche e irme a buscar curvas,acelerar y poco frenar. Me siento exaltado, es como si la bestia me dominara. El animal ruge y el motor suena mas fuerte.
Causar estragos con una sola mirada, mientras el deshielo de este inerte corazón empieza a ser un problema. Una mezcla de sangre y materia gris empieza a causar un bucle, un deseo inexplicable, una necesidad inexistente que causa en mi un desorden mental. Desenchufar la conexión sería la solución que el arbitro dictaría, pero arbitrariamente se toman decisiones que impiden que mi mente descanse por un momento, que deje de explorar.
Al fin y al cabo tanto la bestia como el ser somos unos, la bestia toma el control cuando el ser no sabe actuar. Y es que a mi hoy se me perdió el guión, se que en cuanto vuelva a leer volverá a la normalidad. Creo que es el momento perfecto para huir a un retiro especial, un retiro donde el único peligro para mi, soy yo mismo.
Fdo: "Paciente 1"
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