jueves, 27 de junio de 2013

Correr

Corremos a toda prisa para llegar. ¿Pero apreciamos lo que pasa a nuestro alrededor con esa velocidad?. Necesito nuevos horizontes que conocer, nuevos sitios mágicos, nuevos lugares donde soñar. Donde poder crear un bonito recuerdo, una fotografía, parte de un vídeo. O simplemente escribir observando el paisaje. 

Es jodido darse cuenta, que poco a poco, me he ido despegando tanto de la sociedad, o de algunas personas que formaban parte de mi circulo social, que cada vez disfruto más de estar solo. Hay tantas personas que han fallado cuando no tenían que hacerlo, que en este punto, prefiero un lugar apartado donde estar solo, que un lugar de transito en hora punta donde solo el olor a podrido es su única marca de identidad. 

Transito en hora punta

Ruidosos pasos camelan el asfalto, hasta derretir la suela que lo pisa. Extraña sensación, un último sobresalto y seguimos en acción.

Es extraño, como en los rincones más ocultos se encuentran las mejores cosas, y sobre todo las mejores personas. Es como un club selecto, donde solo se admite lo más raro y extravagantemente perfecto. Una combinación única de elementos que hacen a cada persona completamente admirable, y sobre todo atrae conocerlas. Si me pusiera a enumerar a todas las personas que he conocido en mi vida que han sido importante, al menos verdaderamente importantes. Y las conocí en rincones así, y sobre todo de forma muy peculiares. 

Pero en estos momentos mi vida esta en continúo movimiento, mi cerebro es una gran metrópolis de ideas, de proyectos. Pero el tiempo corre muy en contra. La inspiración para escribir me va abandonando poco a poco. Pero quiero contar mis días, ya sea con inspiración o sin ella. Al fin y al cabo, son solo pinceladas sobre un lienzo vacío para ordenar mi mundo Caótico.  En apenas 20 días o incluso puede que 19 esté de viaje, al fin. Un año sin viajar, atrapado entre estas 4 paredes.... esto es como una cárcel a veces. Pero por otra parte, he tenido que ir buscando rincones especiales donde ir acomodandome mientras consigo escaparme unos días.

En este mundo inusual el tránsito marca la diferencia, el transitar por una calle o por otra te mostrará los valores de las personas que allí habitan. No es lo mismo pasear por un barrio de gente acomodada que por un barrio de gente con pocos recursos. Pero cada vez notaremos más la diferencia gracias a la falta de valores que está haciendo que los políticos hagan lo que quieran con nosotros. Esto cada vez se parece más a 1984 de George Orwell, un Gran Hermano continúo, unos perros del estado a los que soltar para morder y sobre todo un manso rebaño que teme a los perros. Y la verdad no soy de escribir sobre temas de política porque la verdad que no conozco demasiado esos temas, pero cada vez salta mas a la vista. La diferencia de pensamiento de la gente con dinero y la gente sin dinero. Que bueno hay gente sin dinero culta, pero otro tanto que desgraciadamente han perdido completamente la esperanza y con ello la educación. 

Basta ya, esta parte es la que menos me gusta de todo el tránsito. Esa parte que no me gusta investigar, pero que salta a la vista, quiera o no es parte de mi expedición. Y para evitar problemas, no me considero culto, me considero alguien que le gusta culturizarse, pero aún me queda mucho por conocer. Y ya lo iré demostrando.

lunes, 24 de junio de 2013

Blanco

Pasan los días y hoy si, hoy creo que estoy preparado para enfrentarme a mi. El mayor problema, mi inseguridad y desconfianza. Pero sobre todo mi perfeccionismo, a veces me olvido que en este mundo sigo aprendiendo. Y aún no he aprendido a acercarme sin quemarme, menudo iluso. Cada vez anido en corazones que no me convienen, que me echan a patadas y hacen lo que quieren.

Después diré que soy estúpido, pero más que estúpido soy un vacío legal. Un momento nauseabundo y tu mirada cruzándose con la mía. Hay que ser decidido, me digo, hay que lanzarse y quemarse, pienso. Pero me canse de ponerle tiritas a la vida. Una gasa ya no me alivia. Mejor huir, y que sea deprisa.

Muchos me preguntan que si soy feliz, la respuesta es no. Pero estoy bien, viendo el cosmonauta recuerdo una frase, o al menos el significado de esa frase. Al menos, el segundo que estuve arriba fui feliz completamente. Vivo y lucho por tener mi segundo de felicidad al día, mi minuto a la semana y mi hora al mes. ¿Me acompañas en este viaje? ¿o prefieres quedarte sentado en el sillón?