martes, 1 de julio de 2014

Mar, Sol y playa

La verdad hace mucho que no escribo, he dejado aparcado este pequeño diario. Mi expedición se había convertido en simplemente un cumulo de obligaciones, trabajo y más trabajo. Pero por fin empiezo a entender que no puedo dejar de lado las cosas que me apasionan y tampoco puedo abandonar mis aficiones. Tengo que organizar el tiempo para poder disfrutar de todo.

No tengo un trabajo que me permita tener horarios, pero al menos tendré que intentarlo. Aquí arranco con una foto sacada con mi Sony HDR-AS15. Cámara que usaré para este blog, donde contaré mis expediciones. En unos días saldré de viaje con mi chica, y esta vez si hablo de una mujer, he encontrado una pareja de viaje, que está a mi lado para lo bueno y lo malo.



Dejarse llevar, como una ola
rozando la tierra fértil
Adentrándome en tu corazón
Haciéndote hueco en mi habitación
un día tras otro
cuantos secretos que albergar

Muchos deseos por cumplir
Una situación difícil de predecir
Viajar por sentimientos 
por oleajes inciertos

No me se controlar
no quiero controlarlo

lunes, 7 de abril de 2014

Caminos

El Caminante hace el camino al andar.



  Esa es la premisa por la que seguimos buscando nuevas metas, seguimos buscando objetivos por los que pelear. Unos buscan despertarse con una sonrisa a su lado, otros simplemente despertarse. Todo depende del camino que escojas, la derecha o la izquierda, el bien o el mal. Extrapolamos cualquier decisión a si hacemos lo correcto o no. Intentamos averiguar el resultado inmediatamente, pero muchas de las decisiones que tomamos no sabemos que repercusiones tendrán hasta pasado un tiempo.

  Me acuerdo una anécdota, hace unos años decidí formar junto con unos compañeros de clase una asociación para generar productos audiovisuales, uno de los trabajos que aceptamos fue el de la realización de un spot, el resultado la verdad que no fue el esperado ni mucho menos. Es más añadiré que fue el último proyecto en el que participé junto a ellos. La cuestión es que al tomar la decisión de realizar dicho proyecto, me cruce con algunas personas, con las que después he tenido el placer de trabajar. Y gustosamente he de decir, que con ellos si he repetido. Hay que arriesgarse, poniendo la razón y el corazón en el mismo puño, y señalando el camino que creamos correcto, nada, nos va a detener y si hay un muro siempre podemos volver hacía atrás o intentar saltarlo o romperlo.