jueves, 15 de agosto de 2013

Café

No he conocido a nadie que huela mejor que el café, quizás es por eso que aún me despierto por las mañanas esperando para llevarme a la boca ese gran aroma y su sabor. Y no espero un beso de buenos días. Para mi, el olor a café es sinónimo de ir a trabajar, de una agradable reunión de trabajo, o simplemente de una buena conversación en una terraza. Y como no, de mi momento café solo, que no es que no le ponga leche ni azúcar, es que me apetece dialogar conmigo mismo mientras disfruto de el aroma. He conocido muchas personas, he vivido experiencias, pero por ahora sigo buscando un aroma que me de sensaciones al despertarme, y poder mezclarlo con el olor a café. Malditas conexiones neurológicas que carecen de lógica alguna y buscan serenidad estrambotica. Ruido y música convergen dentro de mi cabeza haciendo una banda sonora única para cada momento de mi vida. Así puedo callar mi mente que me indica que mi corazón quiere latir mas fuerte. Fuerte tontería me espera esta noche, dormir otra vez para despertarme buscando el olor a café.


martes, 13 de agosto de 2013

Si supiste entrar, ¿Porque te cuesta tanto salir?.

Entrar en el juego de lo absurdo una vez más. Del querer y no poder, pero puedes no querer. En fin, discusiones propias de un loco consigo mismo, actuando como si de la obra de su vida se tratase. Esto parece el Show de Truman, un guión preestablecido y si te sales de el serás el típico bicho raro. Conclusión: La realidad oculta tanta ficción como tu imaginación quiera crear.